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RESPUESTA SOCIAL A LA VICTIMA.
curso 2000/2001
El presente documento recoge en síntesis los contenidos
y conocimientos adquiridos en el curso de optativas “Respuesta
Social a la Víctima” durante el presente año
académico.
En primer lugar hablamos de la importancia que tiene la
víctima para el criminólogo, dado que es una
de las partes importantes / protagonista en los acontecimientos
delictuales/criminales. En el curso hemos tratado de evaluar
cuáles son las necesidades de las víctimas,
tanto a nivel legal como personal, los factores que se deben
tener en cuenta a la hora de realizar una evaluación
de la victimación sufrida así como los aspectos
a tener en cuenta a la hora de enfrentarse la víctima
con el sistema judicial. Como parte práctica del curso
debemos destacar diversas dinámicas en el aula enfocadas
a estimular los conocimientos criminológicos entre
los compañeros, para su posterior inclusión
en el ámbito profesional; asistencia a juicios para
observar y evaluar el desarrollo del mismo desde el punto
de vista del saber criminológico y en consecuencia
adoptar una postura científica y como no criminológica
a la hora de asesorar a la víctima en su paso por la
justicia.
Ello ha implicado hacer hincapié de todos aquellos
aspectos que debemos tener en cuenta y qué debemos
saber de la víctima y del agresor para que nuestra
intervención como criminólogos se ajusten a
nuestros conocimientos y a lo demandado. También implica
el tener que conocer el marco legal de lo cual el criminólogo
debe saberlo o por lo menos saber que existe, puesto que ello
irá en beneficio de la víctima, tanto como persona
como por sujeto de derecho.
Por otro lado se han desarrollado temáticas que se
enfocaron hacia la realización de programas de prevención,
intervención de las victimaciones. En lo que respecta
a la prevención de victimación, consiste en
saber sobre qué realidad vamos a trabajar y qué
queremos conseguir, ello sí, desde la óptica
desde la criminología. Para la intervención
con las víctimas se ha ido en la misma tendencia, es
decir, sobre qué realidad vamos a intervenir y qué
queremos conseguir con la intervención.
Demos paso a comentar, de forma más concreta, algunos
de los aspectos a tener en cuenta cuando hablamos de “respuesta
social a la víctima”:
Cuando se produce una victimación se desencadena u
ocasiona una serie de respuestas y en muchas ocasiones las
respuestas son tan inadecuadas o no contemplan un conjunto
de factores y variables que caracterizan una victimación
concreta, que se convierte en productora de efectos indeseables
hasta para el propio sistema legal. Ej: Mujer del guardia
civil víctimas de malos tratos reiterados que recibe
al marido con copas una noche en casa, y en el pasillo se
lían a piñas, él la tira al suelo y con
su arma le da un tiro en la cabeza. Él piensa que está
muerta y se dirige a sus compañeros y confiesa. La
mujer no muere y en 6 u 8 meses se recupera. Las respuestas
formales son de carácter administrativo y jurídico.
Los órganos jurisdiccionales entienden que la mejor
y más adecuada respuesta para la víctima, es
aplicar la ley con todo rigor. Lo condenan a 20 años
de prisión y por otro lado la Guardia Civil lo expulsa
del cuerpo por haber cometido un delito muy grave. Los efectos
sobre la víctima son: de ser una víctima con
un tiro en la cabeza pasa a ser una víctima con el
más absoluto descorazonador abandono puesto que su
marido al ser expulsado de la Guardia Civil, ella pierde la
pensión y además como su vivienda pertenecía
a la Guardia Civil la dejan en la calle.
Esto hay que verlo como una dinámica con múltiples
afectaciones y cuando se evalúa las diferentes necesidades
de satisfacción de las carencias ocasionadas como consecuencia
de los hechos, hay que intervenir de la menor manera posible,
para ocasionar el menor daño posible.
El análisis de toda situación de victimación
requiere para su diagnóstico y posterior prognosis,
el análisis individual de 3 elementos presentes en
toda victimación, para la realización final
de una síntesis criminológica que se traduce
en un victimodiagnóstico.
Cuando se da una respuesta a un conflicto, ¿qué
es lo que se pretende? . Las respuestas no las ves diferentes,
si sólo se presta atención a uno de los elementos
del conflicto, a uno de los protagonistas, a uno de los participantes
o se presta atención al conjunto de elementos que integramos
en el conflicto.
En el conflicto se supone que existen dos partes, y las respuestas
se suponen que han de ir dirigidas desde ambas partes por
el Principio de Personalidad, de Individualización,
tanto de la autoría como de la responsabilidad penal
deben ir orientados a unos y a otros. Es verdad, que con la
clásica noción de que para evitar la venganza
privada, el Estado asume “la competencia” de venganza
particular. Se va produciendo ese proceso que llamamos NEUTRALIZACIÓN
de la víctima, la suplantación de la víctima
para ser suplantada por el conjunto de la sociedad representada
por el Ministerio Público, usando el Principio de Legalidad.
Pero es una respuesta, 1º que está dirigida al
delincuente y que está condicionada por los mismos
preceptos legales. Por consiguiente, no vamos a esperar de
las respuestas formales a la acción victimal o fuente
victimal, acción criminal el abordaje y tratamiento
de las múltiples consecuencias, de los múltiples
costos que se derivan de la victimación.
A veces cabría el principio de plantearnos que la
respuesta a la acción criminal desde el punto de vista
de la victimación, cabría hablar entre respuestas
formales y respuestas informales.
Las respuestas formales, son todas aquellas que quedan por
parte de las instituciones y restablecidas para dar respuestas
adecuadas, respuestas que sabemos que son formales, que se
rigen por el principio expreso dentro de un sistema cerrado
de respuestas.
Las respuestas informales, que en muchas ocasiones tienen
una mayor importancia y trascendencia. A su vez, estas respuestas
informales las podemos clasificar en razón de múltiples
variables, por ejemplo: en razón de la proximidad,
de proximidad de los afectados por las consecuencias. Diríamos
que hay respuestas informales hacia las primeras víctimas
o las víctimas propiamente dichas.
Pero también hay otras respuestas que tiene que ver
con los entornos, con la familia, con el lugar de residencia
de la víctima, etc.
Las respuestas que van dirigidas a la víctima. Se
entienden que todos estas van a satisfacer a la víctima,
lo que no se sabe es si la víctima se siente satisfecha
con ésto.
Con todos estos mecanismos en marcha, cabría preguntarse,
¿para qué son las respuestas? ¿Qué
objetivos, finalidades y metas tienen las repuestas? Porque
las repuestas en definitiva, son formas concretas, expresas,
delimitadas, de responder a una serie de finalidades. Finalidades
que devienen, en muchos casos, a responder a un hecho que
se ha producido. La lección primera, es a qué
se deben orientar las respuestas, para intentar poder evaluar
ese tipo de respuestas.
¿Hacia qué se deben orientar las respuestas?
Cuando hay un conflicto, ¿las respuestas al conflicto
hacia qué se orientan? A identificar el conflicto.
Todo tipo de respuestas en consecuencia de algo, sería
todo tipo de respuestas en clave de urgencia. Nosotros intentamos
para reducir las consecuencias, paliar los efectos más
importantes y activos del propio delito. En segundo lugar,
las respuestas se entiende que orientan antes con una finalidad
última, sería intentar que con la respuesta
se intenta conseguir el máximo restablecimiento de
las cosas al momento mismo anterior al conflicto, sería
como objetivo.
Por otro lado están las respuestas compensatorias
o indenizadoras. Estas no son restablecedores, pero al menos
compensan. Por ejemplo: No es posible devolverle la vida a
la víctima, pero al menos se le compensa. Hay otros
que piensan que no se debe orientar fundamentalmente a esto,
sino que las respuestas deben incluso mejorar la situación
previa al delito. Otro tipo de respuesta que tiene que ser
tenida en cuenta, es la respuesta a los entornos, que es una
respuesta informal (anteriormente hemos hablado de las formales).
Las respuestas que se producen desde el entorno mismo del
sujeto, desde el entorno inmediato, el entorno mediato. Las
respuestas no se presentan siempre de la misma forma. Hay
unas que tienen naturaleza de venganza y la venganza tiene
cauces legales. También existe la respuesta de los
medios de comunicación, es decir, las respuestas de
instrumento mediales de la sociedad. ¿Cómo ha
de hacerse la valoración de las respuestas formales
y otras? Pues en razón de concretar los objetivos a
los que se dirige y ponerlos en relación con el conflicto
mismo.
En la valoración de la victimación nos interesa
en el plano personal ver las afectaciones del entorno físico,
psíquico, mixto, significante. Es muy importante el
mundo de la significación. Representamos la valoración
del entorno familiar, social y profesional. En cada uno de
estos subapartados se valora aspectos como el relacional,
el previsible y el significante. Es decir, en el plano familiar,
social y profesional vamos a ver el aspecto relacional, por
ejemplo: mis padres no me hablan, mi mujer no me habla, etc.
Como consecuencia de ello podemos agrupar a las víctimas:
- En razón a su potencialidad o no: unos tienen mayor
posibilidad a ser víctimas que otros, por los riesgos
y en razón de múltiples cosas.
- En razón de su posición o la relación
misma: tiene que ver con los estilos de vida .
- Y por último, hay víctimas que son mucho más
resistentes a integrar en su vida o en su normalidad la victimación,
y otros que presentan grandes habilidades.
.
Un dato que en todo caso siempre es importante es extraer
datos de la mediación. La mediación es un instrumento,
no es una finalidad, sin embargo, en sí mismo la mediación
puede ser una finalidad, pero realmente lo puede ser desde
el interventor y no desde los partícipes.
- 1º. Las disposiciones aptitudinales del victimario
y la victima. Ejemplo: ninguna de las dos partes quieren mediar.
- 2º. Posibilidades del entorno. Ejemplo: La familia
le dice a la víctima “como tú veas a ese
tío no nos mires más a la cara”.
- 3º. Posibilidades materiales. Por ejemplo: No se conoce
a una de las partes.
- 4º. Posibilidades del sistema. Por ejemplo: que el
sistema no permita una mediación.
Todo esto nos tiene que conducir a un pronóstico,
es decir, cuál es la tendencia de evolución
de la victimación y así orientar la intervención
Por último la posición dinámica de la
víctima, es un aspecto básico para la comprensión
del fenómeno de la victimación.
¿Qué es lo que nosotros analizamos del hecho?.
desde el punto de vista de la víctima el análisis
se hace desde otro planteamiento. Nos interesa la valoración
realizada desde los siguientes aspectos:
- El personal o conjunto del lado de la víctima, es
decir, como valora la víctima lo que ha ocurrido, ya
que en muchas ocasiones el problema no lo plantea la víctima
sino el entorno.
- La valoración ético-moral.
- La valoración social-global del entorno.
- La valoración familiar.
- Y la valoración jurídica si procede.
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